Estos defectos representan menos del 1–2 % del total. Su rareza exige un alto índice de sospecha y, con frecuencia, pruebas de imagen avanzadas como ecografía de alta resolución o TAC abdominal dinámico.
Aparece junto al borde lateral del músculo recto, habitualmente por debajo del ombligo. Al estar cubierta por otros músculos puede no producir un bulto claro y manifestarse solo como dolor focal con el esfuerzo. Su boca estrecha aumenta el riesgo de incarceración.
Se desarrollan en la pared posterolateral del abdomen, a través del triángulo inferior de Petit o del triángulo superior de Grynfelt. Pueden ser espontáneas o aparecer tras cirugía renal o traumatismos.
Atraviesa el conducto obturador en la pelvis profunda. Es más frecuente en mujeres de edad avanzada con pérdida importante de peso y puede causar dolor en la cara interna del muslo.